¿Qué sucedió en los cuarenta días siguientes a La resurrección? ¿Por qué el Señor no ascendió a los Cielos de inmediato? ¿Faltaron acaso instrucciones o algo aún no había sido hecho? ¡No!, tal y como Él Lo dijo en la Cruz: “Todo ha sido consumado”
¡Si todavía no se reponían del asombro de La muerte y una muerte tan cruel, ahora, ¡la resurrección, también era sorprendente!
Hechos 1:3 Después de padecer la muerte, se les presentó dándoles
muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante cuarenta días se les
apareció y les habló acerca del Reino de Dios.
Era
necesario que Jesús Se quedara para darnos pruebas convincentes y pudiésemos
creer que, ¡Él está realmente vivo! porque habían surgido cantidad de conjeturas y
opiniones acerca de la muerte y resurrección de ese Crucificado, que trataban de
desvirtuar Su auténtica resurrección.
Mateo 28:12-13 Después de reunirse estos jefes con los ancianos y de
trazar un plan, les dieron a los soldados una fuerte suma de dinero y les encargaron:
“Digan que los discípulos de Jesús vinieron por la noche y que, mientras
ustedes dormían se robaron el cuerpo.
Primero,
las directivas judías en complot con los “vendidos”
soldados romanos fabricaron su propia versión de los hechos; segundo, muchos decían
que las apariciones de Jesús no eran más que alucinaciones.
Por
todo esto, por el bien del Evangelio, por la fe de Sus discípulos, porque la
Resurrección es un final feliz y también ¡un
nuevo comienzo! Era fundamental que el Señor Jesús se Quedara a darnos
pruebas convincentes de Su resurrección.
Hermoso
privilegio le correspondió a María Magdalena, la primera en ver al Señor resucitado, ¡cómo reivindicó Jesús la
posición de la mujer en medio de la sociedad judía! donde era tan de
segundo lugar, que no se le permitía instruirse y menos ser discípula de un
Maestro reconocido.
El
mismo día de la Resurrección, mientras Cleofas y su compañero, caminaban
cabizbajos sobre el camino a Emaús, alejándose de Jerusalén, allí llega el Señor
Jesús para acompañarles, entrar en su casa y continuar partiendo el pan de la
cena con ellos.
¡Se
aparece también al apóstol que Le había negado! Quizá muchos habrían descartado
a Pedro para siempre, tendemos tanto a hacer a un lado a aquellos que, según
nosotros, no cubren las expectativas, más, Jesús restauró el Ministerio de Su
discípulo:
Juan 21:15 Por tercera vez Jesús le preguntó: –Simón, hijo de
Juan, ¿me quieres? A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado:
¿Me quieres? Así que le dijo: –Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.
–Apacienta mis ovejas –le dijo Jesús–.
Si
tres veces Le había negado, tres veces fue reafirmado en su fe, y tres veces
confirmado el encargo que el Señor le confiaba, ¡cuidar Sus corderitos y Sus ovejas!
La
Obra de Jesús continúa esos 40 días; La Escritura atestigua por lo menos diez
apariciones del Señor resucitado a diferentes personas, en diferentes lugares y durante ese período, con el propósito de dar pruebas irrefutables de Su resurrección
y dar paso al Ministerio del Espíritu Santo.
Posteriormente, una vez más, se
aparecerá al Apóstol Pablo y así terminan las apariciones del Señor resucitado; ahora, aguardamos Su venida, pues tal como dice: Este mismo Jesús, que ha sido
llevado de entre ustedes al Cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo
han visto irse.
¡Ahora,
reafirma tu fe en el
Señor resucitado
y vuelve a practicar las obras que hacías al principio!
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