¿Qué te es más fácil decir?: “haz lo que te digo” o, “haz lo que yo hago, imítame a mí”
1 corintios 11:1 Imítenme a mí, como yo
imito a Cristo.
Cómo si dijeras: “enfoca la luz del
reflector sobre mí y califícame” Oh… es bastante temerario, no sé si lo
diríamos, Pablo sí lo dijo y lo repitió:
1 corintios 4:16 Por tanto, les ruego
que sigan mi ejemplo.
En mayor
o menor grado, tanto profesionales, líderes, conferencistas, hombres de
negocios, caricaturistas, como también los trabajos más sencillos, han sido
influenciados por el ejemplo y la enseñanza de alguien que estuvo mucho antes
que ellos.
Estar
expuesto al ejemplo y a la enseñanza de otros que son buenos en lo que
hacen, es muy motivador, reafirma que algo dentro de ti, vale muchísimo y que tienes
un propósito. Andar el camino que otros ya han recorrido te ayudará a poner más
alto tu listón de la excelencia.
Nota que,
Cristo es el ejemplo supremo, por tanto, el apóstol sigue el ejemplo de Cristo
-como yo
imito- y así, los creyentes seguimos el ejemplo del apóstol. ¿Tú, eres un
buen imitador de ese ejemplo? Porque es bueno que tengas en cuenta que estás bajo el escrutinio de todo el mundo, me
refiero tanto a quienes te rodean como al mundo virtual en el que estamos
inmersos.
Si nos
fijamos bien, Pablo animaba a los creyentes de Corinto a imitarlo, desde tres
ángulos:
– Debían ser buen ejemplo para los judíos: No sólo a los judíos que también seguían a Cristo, sino que, más aún, a los judíos enemigos del Señor, ¿te suena familiar?
– Debían ser buen ejemplo a los griegos: Es decir, a los que son indiferentes al Evangelio, es un hecho que muchos fueron ganados de esa forma y así mismo, tú podrías sumar a otros para el Cielo.
Ahora, no
se trata de que vivas en función de la aprobación ajena, ¡para nada! Sería el
equivalente a decir que “tu integridad depende de terceros”, muy por el
contrario, si siempre buscas la aprobación de tu Señor, tu integridad será también,
exitosamente aprobada y ampliada a la luz de todo reflector.
2 Timoteo 3:14 Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, pues sabes de quiénes lo aprendiste.
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