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lunes, 30 de junio de 2025

¡MUERTE A LOS REYES AMORREOS!

¡No puedes mantener ningún pecado, tienes que sacarlos a todos, como a los reyes amorreos de la cueva y ahorcarlos al sol! 

Josué 10:22-24 Entonces Josué mandó que destaparan la entrada de la cueva y que le trajeran los cinco reyes amorreos. De inmediato sacaron a los cinco reyes de la cueva: los reyes de Jerusalén, Hebrón, Jarmut, Laquis y Eglón. Cuando se los trajeron, Josué convocó a todo el ejército israelita y les ordenó a todos los comandantes que lo habían acompañado: “Acérquense y písenles el cuello a estos reyes”. Los comandantes obedecieron al instante.

La escena parece bárbara, insultar así públicamente, a reyes caídos en combate, pero…

¿Quiénes eran esos cinco reyes amorreos?

–   Rey de Jerusalén: Adonisédec, significa señor de justicia, aunque es lo opuesto de nuestro Dios, el Señor de Justicia. Representa al Anti-Cristo, en contraste con Josué, que representa un tipo de Cristo. No permitió que el pueblo de Dios, pasara por su territorio.

      Rey de Hebrón: Hohán, es el espíritu de duda que invade a las personas haciéndoles perder la fe y a su vez, Hebrón, su pueblo, significa: Grupo de hechiceros.

   Rey de Jarmut: Pirán, significa asno salvaje. Es agresivo, no conoce orden ni tiene reglas, indomable, incapaz de aceptar órdenes y Jarmut, su territorio, traduce: Engreída.

  Rey de Laquis: Jafía, resplandeciente. Es el espíritu de orgullo que opera en las personas. Enemigo silencioso que se esconde en lo más profundo del corazón y se manifiesta en las actitudes. Gobierna en Laquis que significa: Invencible.

    Rey de Eglón: Debir, significa lo que está detrás, oráculo, el que esconde, que tiene doble cara, trae hipocresía y la traducción más apropiada para Eglón, su territorio, sería Becerra.

¿Qué hay detrás del espíritu amorreo?

El espíritu amorreo es confrontador, genera conflictos y divisiones, alardea, busca reconocimiento, prominencia y grandeza, exaltarse a sí mismo; no en balde, les gustaba vivir en los lugares altos.  

En la historia, prácticamente todos los dictadores, han tenido y tienen espíritu amorreo. Les gusta dominar y controlar, someter a los demás. Se deleitan en ver sus fotos y esculturas en su ciudad y país. Sobornan y levantan falsos testimonios para lograr ejecutar su voluntad; así como las montañas dominan el paisaje, les encanta dominar sobre otros.

Amorreo significa hablador, así que son excelentes charlatanes y oradores, les encanta que los escuchen, pero no escuchan a los demás; se imponen y se enfurecen cuando son contrariados, no están abiertos al diálogo, ni en su lenguaje está la palabra ceder, minimizan la autoridad de otros para silenciarles y buscan rodearse de personas sin carácter, serviles y fáciles de manipular.

Como puedes ver, el nombre de los reyes y sus ciudades, reflejan el carácter de sus habitantes, más de 400 años atrás, Dios ya estaba tratando con ellos, pero en el corazón de estos pueblos altivos y engreídos, entregados a la hechicería, estaba su carácter indomable que imposibilitó que Dios pudiese obrar en ellos.

Dios nunca va a someter a persona alguna, quien quiere someter y esclavizar es el enemigo de nuestras almas.

Por medio de este acto público de justicia que Josué ordenó a sus comandantes, Dios quería que su pueblo odiara los pecados de esas naciones que Dios mismo, echaba de delante de ellos. Así ofrecía un tipo y figura de las victorias de Cristo sobre los poderes de las tinieblas y de las victorias de los creyentes por medio de Él.

Colosenses 2:15 Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.


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Raquel Toro 

domingo, 29 de junio de 2025

LA AMENAZA DE UNA ÚLTIMA OPORTUNIDAD

Lucas 13:6-8 Entonces les contó esta parábola: Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo, pero cuando fue a buscar fruto en ella, no encontró nada. Así que le dijo al viñador: “Mira, ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no he encontrado nada. ¡Córtala! ¿Para qué ha de ocupar terreno?

No dice que, hace tres años vino, no, sino que durante esos tres años ha venido de manera regular, esperando encontrar fruto, pero nada, ¡tres años, un período de tiempo suficiente para dar fruto!

A esta higuera plantada para dar fruto, le había sido proporcionado todo el entorno necesario: plantada dentro del viñedo, en terreno cuidado, limpio, buen regadío, en una situación privilegiada; no era el mismo caso de las higueras silvestres que crecían a la orilla del camino o en cualquier lugar.

Y luego de la paciencia y la espera y las múltiples oportunidades, el dueño se ha cansado de esperar y da una orden: ¡Córtala! Añadiendo a la explicación de los antecedentes ingratos de la higuera que, ¿para qué ha de ocupar terreno?

¡Aún la tierra dónde la higuera está plantada debe dar fruto! ¿Por qué desaprovecharse ese terreno por consideración a una higuera que no quiere dar fruto? ¿Cuentan para Dios las oportunidades? ¡Claro que sí! Tenemos un Dios de oportunidades, pero no las da en vano, sino que todas, serán tenidas en cuenta.

¡Cuánta enseñanza y principios bíblicos se han impartido a través de todo este tiempo! No ha habido una generación que haya tenido más oportunidades que la nuestra, hemos heredado una civilización cristiana y una libertad por la que otros dieron la vida, recibimos una sobreabundante cantidad de información y, por lo tanto, seremos la generación con mayor responsabilidad.

Me pregunto si… ¿cada disgusto, irrespeto o falta de amor en el hogar, ha sido solamente una visita del dueño de la viña buscando fruto?

La parábola nos da una dura enseñanza: “Lo que no hace más que recibir, no debe sobrevivir” La higuera extraía la sustancia y agotaba la tierra a su alrededor y a cambio no producía nada.

Dios es infinitamente amable con el que cae y se levanta otra vez, pero deja en claro “la última oportunidad”, pero mira que sorprendente, ¿qué hace el viñador? ruega por ella, de hecho, nuestro gran sumo sacerdote, siempre está delante del trono rogando por cada uno de nosotros, no sólo eso, sino que también continúa brindando alimento y protección como el Gran Facilitador, a fin de que el Padre encuentre fruto.

Lucas 13:8-9 “Señor, –le contestó el viñador–, déjela todavía por un año más, para que yo pueda cavar a su alrededor y echarle abono. Así tal vez en adelante dé fruto; si no, córtela.

Quizá debas hacer algo a tiempo, a tiempo para absorber la enseñanza y encarnar las verdades bíblicas y desarrollar tu carácter de hijo de Dios.

Dar fruto, no depende de lo que otros hacen o de lo que te hacen a ti… implica tu reacción, tu respuesta al cuidado y provisión divinos, mira que…

Si no estás dando fruto… posiblemente tú eres el causante.

Más si crees que el poder de Dios habita dentro de ti en la persona del Espíritu Santo, puedes hacer los cambios necesarios confiado en la acción de Él en ti, pero por favor, deja de creer que la meta única de Dios es restaurarte… 

Él quiere un fruto que perdure hasta la eternidad, Jesús quiere llegar a otros… mujer, busca a las mujeres, de seguro tienen situaciones que sanar… varón, busca a los varones, de seguro tienen cantidad de conflictos, deudas, problemas…

Juan 15:16a No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure.

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Raquel Toro

                                                         

martes, 24 de junio de 2025

110 vs. 220

¿Habrás escuchado hablar de voltaje 110 o de 220?

La principal y lógica diferencia radica en que 220 voltios tienen el doble de tensión, esto permite utilizar cables más delgados, menos amperaje y reducir las pérdidas de energía en forma de calor.

Mientras que 110 voltios, requieren mayor amperaje para la misma potencia e implican cables más gruesos y mayores pérdidas caloríficas.

¿Quieres un ejemplo? 

Si un aparato necesita 1100 vatios para funcionar, con 110 voltios necesitará 10 amperios, mientras que con 220 solo necesitará 5.

Es crucial asegurarse que el receptor de energía esté diseñado para el voltaje adecuado, ya que conectar un aparato de 110 voltios a 220 podría dañarlo.

Podríamos asimilar el voltaje 110 a la fuerza del hombre natural que, por cierto, es muy limitada, pero la fuerza que proviene de Dios es ilimitada y poderosa. ¡Tu unión vital con Cristo es absolutamente necesaria!

Juan 15:5 Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.

Jesús lo explicó así porque los discípulos estaban muy acostumbrados a pensar en Israel como la vid, ahora tenían que pensar en Jesús como la vid y hacer énfasis en su conexión con Él.

Así como el ejemplo de la vida de Jesús fue Su permanente contacto con el Padre, nosotros debemos invertir en esa conexión profundamente arraigada en Jesús, donde Su vida se convierte en nuestra vida y su corazón late en el nuestro.

El texto no trata sobre la salvación eterna del alma, sino sobre una vida espiritual fructífera, aunque no olvidemos que el hecho de permanecer, constituye una evidencia de haber nacido de nuevo.

Como tú ya lo sabes, Cristo es la fuente de poder y permanecer en Él, implica nuestra responsabilidad; cualquier intento de desarrollar un ministerio, de emprender misiones, de vivir una vida victoriosa que atraiga a otros, hacer todo esto por nuestra propia cuenta conducirá al agotamiento y quizá a abandonar. 

¡Tu conexión con Jesús, es lo que te hace fructífero!

Mira que el fruto también implica reproducción, prácticamente todo fruto tiene semillas dentro de sí, con el fin de producir más fruto; es una consecuencia natural que se da en quien esté en esa conexión vital con Jesús.

El Espíritu Santo es el factor transformador a través del cual Dios imparte Su poder y fortaleza al creyente, y esta fortaleza no se refiere solo a la fuerza física, sino también a fortaleza espiritual y emocional que te permite superar pruebas y dificultades, avanzar en toda circunstancia y levantarte aún de en medio de las cenizas, si fuere el caso.

Isaías 40:31 Pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

 


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jueves, 19 de junio de 2025

NO ERA UN SIMPLE ARBUSTO

¿Recuerdas algunas historias sobre Moisés? Veamos la de Moisés y la zarza ardiente.


Éxodo 3:2 Estando allí, el ángel del SEÑOR se le apareció entre las llamas de una zarza ardiente. Moisés notó que la zarza estaba envuelta en llamas, pero que no se consumía, así que pensó: ¡Qué increíble! Voy a ver por qué no se consume la zarza.

¡Una zarza ardiendo en fuego pero ese fuego no la consumía! Tal como el lo dijo, ¡Qué increible! Tanto llamó su atención, que fue hasta allí para ver lo que sucedía y, resulta que allí, frente a la zarza ardiente, se hizo el punto de quiebre entre su vida anterior y su vida futura.

Porque la vida de Moisés ya se había estabilizado, tenía cierta tranquilidad, recuerda, desde su dramática huida de Egipto, hacía cuatro décadas, había pasado de ser un fugitivo a un tranquilo pastor de ovejas.

En ese largo proceso, Dios reveló los dones y las habilidades con que le había equipado para sobrevivir a la difícil experiencia en el desierto, cuando llegara el momento en que le llamara para librar a Israel de la esclavitud de Egipto.

Pero mira que la llama de Dios ardió de manera permanente en el corazón de Moisés… Otras cuatro décadas después, Moisés dice:

Deuteronomio 33:16b y el favor del que mora en la zarza ardiente.

Dios se le apareció cuando tenía 80, ahora tiene 120 y se da cuenta que su vida está a punto de terminar… parece tener el más bello y memorable recuerdo de aquella primera vez, cuando le llamó, cuando comenzó su comunión íntima con Él, el inicio de un tiempo de amor jamás olvidado… “el favor del que mora en la zarza ardiente... del que mora en La Presencia del Señor”

Moisés sigue pensando: “no era un simple arbusto” sino el lugar donde Dios se me manifestó de manera sobrenatural, mostrando su poder y santidad al no consumirla por el fuego. ¿Se siente Moisés como la zarza misma? ¿ardiendo siempre en la presencia de Dios? ¡Sí! Mira que en el verso 1 se describe como Moisés, hombre de Dios

Antes de morir bendijo al pueblo, el hombre más manso de toda la tierra, pues el pueblo había sido su flagelo toda su vida y, no obstante, sus últimas palabras para ellos, son bendiciones. Moisés pronuncia una bendición para cada una de las tribus, aunque cada una se había turnado para cargar su espíritu. Estuvo en la brecha entre ellos y un Dios airado, les había salvado la vida actuando como mediador.

Por la mente del anciano pasan sus últimos 40 años, grande ha sido la fidelidad de Dios sobre él: ¿Acaso no fue el poder de Dios sobre su mano cuando la extendió sobre el Mar Rojo? Cuando su vara golpeó la roca, ¿No hizo brotar, Dios, ese torrente de agua dulce? ¿No fue por su voz que Dios les comunicó que el maná caería alrededor de sus campos? El favor del que habitaba en la zarza es mayor bendición que todas las bendiciones del mundo.

Para Moisés esa zarza es el lugar de su comisionamiento... ¿Recuerdas el lugar preciso donde Jesús se encontró contigo? 

El corazón de Moisés permaneció como una hoguera encendida, ¿También en el tuyo?

Recordando tu encuentro, también puedes expresarlo así “El favor del que mora en la zarza ardiente”

2 Timoteo 1:6 Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos.

 


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Raquel Toro

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viernes, 13 de junio de 2025

¿QUÉ TE GUSTARÍA HACER?

¿Habrás escuchado a alguien hablar con desánimo sobre sus actividades porque en realidad, quiere hacer otras cosas?

¿Qué te gustaría hacer?

Mira que muchas personas tienden a estancarse y no intentan cambiar nada, aunque esto les esté llevando en la dirección contraria a lo que les gustaría ser o hacer

No actúan tan rápido como deberían, se ven sujetos a la Ley del Intento Disminuido que dice: “Cuánto más esperas a hacer algo que deberías lograr, mayores probabilidades tienes de no hacerlo nunca”

Potencial es una palabra muy poco aplicada, en física, el potencial es una magnitud que  señala un desarrollo posible; en matemáticas, se usa para conocer que tan intenso es un campo de fuerzas; como energía potencial expresa la capacidad que tiene un cuerpo para desarrollar una tarea; en gramática indica la probabilidad de hacer una acción; estos son apenas unos ejemplos, me pregunto, aplicado a ti mismo, ¿qué o cuál sería tu potencial?

Potencial humano es la capacidad que tienes de crear, innovar y llevar a cabo logros, objetivos, misiones y muchas más cosas similares. Así que si quieres alcanzar tu potencial y convertirte en la persona que Dios planeó, debes hacer mucho más... porque la mayoría se distraen, subestiman la importancia de su crecimiento y lo abandonan en últimos lugares.

Da por favor, un vistazo a tu calendario programador, ¿qué tienes allí para los siguientes doce meses? Además de reuniones de trabajo, citas diarias, metas, también tienes, ¿tiempo reservado intencionalmente para tu crecimiento personal?

Si no es así, vuelve a hacer tu calendario para que tengas una cita contigo mismo y tu crecimiento cada día, cinco días a la semana, cincuenta semanas al año. Quizá estés pensando: ¿Qué? ¡No tengo tiempo para eso! Seguramente es cierto, pero igualmente, ¡hazlo!

Crecimiento en el área que sea para ampliar tus horizontes... ¿tomar una especialización o una maestría? ¿aprender otro idioma? ¿tocar un instrumento?...tal vez tengas que levantarte una hora antes o quedarte despierto hasta una hora más tarde, araña tiempo del medio día luego de los alimentos, rescata ese tiempo, si no lo haces, los años continuarán sin que hayas desarrollado el potencial que Dios puso en ti.  

Mira que quienes no saben lo que les gustaría hacer, tampoco conocen sus puntos fuertes ni debilidades, así, las oportunidades pasan sin que siquiera las vean, no buscan nada nuevo hoy para sumar a lo aprendido ayer y si algo empiezan, hacen algunos pinitos, pero luego posponen, van a la deriva.

Quienes saben lo que les gustaría hacer, pero no lo hacen, por lo general viven frustrados.

Conoce la diferencia entre lo que quieres y en lo que eres bueno, a veces, estas dos cosas no coinciden. Para tener éxito, tienes que hacer aquello que se te da bien y que además es tu pasión. ¡Que no se te meta algo en la cabeza con las motivaciones erróneas!

Los motivos correctos te ayudan a construir relaciones transparentes porque impiden agendas ocultas y te ayudan a situar a las personas por encima de tu agenda.

“Descubra su particularidad; después disciplínese para desarrollarla” Jim Sundberg


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Raquel Toro
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jueves, 12 de junio de 2025

¡ME TAPO LA BOCA CON LA MANO!


Cuando alguien trata de presentarse como santo y habla de su santidad, podríamos decir que no conoce muy bien sobre la santidad de Dios, ese fue el caso de Job; pero es de la santidad de Dios de la que necesitamos hablar y en la que hemos de meditar, porque es en Su presencia, que nos damos cuenta de lo santo que Él es y de los pecadores que somos nosotros, así que Job nos ha dejado esta lección:

Job 40:4-5 ¿Qué puedo responderte, si soy tan indigno? ¡Me tapo la boca con la mano! Hablé una vez, y no voy a responder; hablé otra vez, y no voy a insistir.

Cuando leemos a Job discutiendo con sus amigos, pensamos que, en verdad, Job es el hombre más santo que ha vivido sobre la tierra, pues tal como él mismo argumentó: era el salvador de los pobres y ayudador de la viuda y del huérfano, también era ojos para los ciegos y pies para los tullidos. ¡Qué buena gente era Job!

Pero nota el pronombre común en sus argumentos: yo, yo, yo; Job sufría de egolatría, incluso dijo que, al comparecer ante el Dios todopoderoso, lo haría con dignidad, oh… así que, en su encuentro con Dios, hacia el final del libro, “ese encuentro” con la santidad de Dios, cambió su manera de hablar.

Hum… así es nuestra naturaleza humana, se deleita en contar y contar nuestras experiencias espirituales, hablamos demasiado de lo que el Señor nos ha enseñado, nos ha disciplinado, nos ha mostrado y no me refiero a testificar, es un asunto diferente, resulta que a pesar de que contemos y contemos nuestras experiencias, lo que ya habíamos superado nos vuelve a ocurrir. ¡Quedamos por el suelo! Y esto se repite vez tras vez hasta que en forma espontánea vamos aprendiendo a no hablar de más.

No es que nos esforcemos para no hablar demasiado, simplemente, menguamos, ¿habrá querido decir eso Job con la frase: ¡Me tapo la boca con la mano!?  En esta pequeña medida de autocontrol, el carácter de Cristo llega a ser nuestro en la práctica.

La reacción de Job es similar a la de Isaías, quien, confrontado por la santidad de Dios, se siente totalmente pecador e incapaz de permanecer en Su presencia. Así encontramos a Job en estos versículos, humillado y sin aquella mencionada dignidad, despojado de todo lo que tenía y ante la santidad de Dios, descubre su orgullo y siente vergüenza.

Job 42:5-6 De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.

Quizá también nos hemos tapado la boca como una señal de arrepentimiento por algo  que hemos dicho; gracias a nuestro Dios por nuestros encuentros con Él y Su palabra, nos ha ayudado a reconocer Su santidad y nuestra pequeñez, y aún así, ¡Su inmenso amor perdonador hacia nosotros!

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