¿Has visto un campeonato de trompo?
El
origen del trompo o peonza data desde el año 4000 a.C., se han encontrado en
pinturas muy antiguas y en algunos escritos que mencionan este juego; incluso
en Troya fueron encontrados trompos hechos de barro.
Japón
es uno de los países destacados en este deporte, es muy posible que ellos,
junto con otras culturas orientales, trajeran el trompo a Occidente y claro que
fue de gran aceptación, países como Colombia y México tienen su “Asociación
Nacional de Trompo”
En
la película “ORIGEN” protagonizada por Leonardo DiCaprio, la peonza desempeña
un papel muy importante en la trama, ya que sus giros sobre sí misma simbolizan
los sueños recurrentes y las ideas obsesivas en las que muchos dan vueltas y
más vueltas.
Y
así, el trompo gira y gira, en un movimiento enérgico, lleno de fuerza y
velocidad, pero como tú lo sabes, en su rápido girar, no se dirige ni llega a
ninguna parte, sólo hasta que su velocidad se merma y termina, nos percatamos
que su único propósito fue entretener, a no ser por esto, entretener, su fuerza
y movimiento carecerían absolutamente de propósito.
¿Es
natural que alguien sea tan repetitivo que casi juegue al trompo con su vida? ¿girando
con gran rapidez, poniendo toda su fuerza y empeño en ello, pero sin ir a
ningún lugar?
Isaías 49:4 respondí: “En vano he trabajado; he gastado mis
fuerzas sin provecho alguno. Pero mi justicia está en manos del SEÑOR; mi
recompensa está con mi Dios”
Sin
propósito claro, sin definir el futuro que quieres lograr, las relaciones o la
familia que quieres tener, seguirás cambiando de dirección, de trabajo, de
relaciones, de iglesia y otras cosas más, esperando que cada cambio resuelva tu
confusión o llene el vacío de tu vida; piensas: “esta vez será diferente” Sin
embargo, las situaciones se repiten una y otra vez.
La
esperanza es tan necesaria como el aire, como el agua; necesitas tener
esperanza para poder salir adelante, pero recuerda la esperanza tiene que ser
bíblica, pues engañarte con una falsa expectativa o expectativas que dependen
de otras personas, te va a llevar a seguir girando y girando, repitiendo la
misma frustración, el mismo dolor o la misma desesperanza.
Mira
que la esperanza verdadera es tan real que, entre pacientes con la misma
enfermedad, se recuperarán aquellos que tienen la esperanza que les hace desear
recuperarse y trabajar en su rehabilitación para continuar viviendo.
Toma
decisiones, no confundas actividad con productividad, podrías estar trabajando
en vano, repitiendo procesos que ya deberías haber vencido; enfócate en los logros
que dan valía personal y familiar, y que además tengan repercusión eterna.
¿Deseas apoyarnos financieramente?
Puedes ofrendar con el siguiente enlace o QR desde Nequi:
Raquel Toro
Amanece en Getsemaní

