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miércoles, 12 de noviembre de 2025

EL DIOS DE MI HISTORIA

“El Dios de mi Historia” es el título del libro escrito por Natanael Nater, que también dice en dos de sus renglones:

“¡Si pudieras ver todo lo que Dios tiene para ti!

¡Si pudieras ver cuánto el Padre te ama!”

En “El Dios de mi Historia”, Natanael comparte la historia estremecedora de un niño criado en el evangelio, víctima de terribles situaciones que torcieron su identidad, y la sorpresiva experiencia sobrenatural que le devolvió y engrandeció su propósito general.

Y tiene razón, tú sabes que es sobrenatural como Dios conoce toda tu historia, de principio a final…

Isaías 46:4 Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice, y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.

La fidelidad de nuestro Dios en miles de historias de vida a través de todos los tiempos, Su constancia y Su amor por los Suyos, el Dios de todas las edades, desde el vientre hasta la tumba.

Esto es tanto sorprendente, como valioso, especialmente en la edad adulta, porque mirar hacia atrás y ver a Dios guardando y sustentando, marcará la diferencia entre un anciano agradecido que glorifica al Dios de su historia y el anciano que ya no encuentra placer en sus días postreros.

Sabes que Salomón, también en su adultez y mirando hacia atrás en su historia, lo percibió de una manera similar:

Eclesiastés 12:1-2 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: “No encuentro en ellos placer alguno” antes que dejen de brillar el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes después de la lluvia.

Salomón hace el símil del envejecimiento usando elementos de la Creación: la juventud como el alegre brillo del sol y la romántica luz de la luna y las estrellas, contrastan con las nubes cubriendo tras de ellas la luz y trayendo la oscuridad.

Salomón insiste en que te acuerdes de tu Creador desde cuando los rayos del sol empiezan a rayar el alba, no al final del día cuando tu servicio será muy limitado; antes que los desengaños y decepciones endurezcan tu corazón y los recuerdos depresivos te asalten en la edad avanzada.

¿Escribe Dios para sus jóvenes lectores?

Sí, quiere provocarles a curiosidad porque hay más vida de la que puedes ver, existe una eternidad y un Dios Eterno que te guarda; existe un amor infinitamente más grande que cualquier amor que puedas experimentar sobre esta tierra y eres el objeto de ese amor; si tienes esto en cuenta, disfrutarás de la vida en el mejor sentido que puedas vivir tu historia en Dios.

Salomón sabía que los jóvenes son más propensos a descartar la realidad de la eternidad para vivir sólo conscientes de este mundo, olvidando que todo no termina aquí, sino que la historia continuará en la vida venidera que, es la más importante de empezar a escribir desde ahora.

Mira que los días malos no se refieren a la muerte, sino a los días difíciles de lidiar con la vejez; recoge el maná en la mañana de tu vida y presenta las primicias de tus días a Dios; tu juventud es un tiempo breve pero precioso para sembrar, ya vendrá tu tiempo para cosechar, de aquí hasta la eternidad.

 


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Raquel Toro

Amanece en Getsemaní