La gloria de
Dios se manifiesta a través de toda Su Palabra y Su método usual es tomar cosas comunes y transformarlas en instrumentos para
revelar Su gloria.
1.
En la Creación:
Salmo 19:1 Los
cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.
La
Creación vino a ser no sólo para el provecho de las criaturas que más tarde la
habitarían, sino también para la gloria de Dios; el Universo fue creado para
dar testimonio y reflejar la gloria de un Dios lleno de gloria.
2.
En el Edén:
Génesis 3:8 Cuando el día comenzó a refrescar oyeron el hombre y la mujer que Dios
andaba recorriendo el jardín;
Advirtieron
La presencia de Dios, por el sonido de Su voz y por la manifestación visual de
Su gloria; éste fue el propósito al entrar en el huerto, que Adán y Eva Le
reconocieran como el Dios glorioso y como resultado, Le adoraran y Le glorificaran.
Esta
manera de manifestar Su gloria y de recibirla tenía un carácter temporal,
al pecar, ya no eran aptos para La presencia de Dios y tampoco para residir en
el lugar donde la gloria de Dios se había manifestado.
3.
Moisés:
Éxodo 34:29 Cuando
Moisés descendió del monte Sinaí, traía en sus manos las dos tablas de la *ley.
Pero no sabía que, por haberle hablado el SEÑOR, de su rostro salía un haz de
luz.
Dios
escoge a un hombre llamado Moisés y lo transforma de tal manera por medio de la
manifestación de Su presencia, que fue convertido en instrumento para revelar La
gloria de Dios. Moisés cubría su rostro, porque esta gloria reflejada en él,
era una manifestación pasajera, transitoria, de La gloria de Dios.
4.
El Tabernáculo:
Éxodo 40:34 En ese instante la nube cubrió la *Tienda de reunión, y la gloria del
SEÑOR llenó el santuario. Moisés no podía entrar en la Tienda de reunión porque
la nube se había posado en ella y la gloria del SEÑOR llenaba el santuario.
Dios
dejó de usar a Moisés como instrumento de manifestación de Su gloria y ahora,
usaría el Tabernáculo que fue construido conforme a Sus instrucciones. El
Tabernáculo no poseía belleza exterior alguna; por fuera estaba cubierto de
pieles de animales, que pronto quedaban descoloridas y acabadas por el tiempo,
pero Dios usó algo carente de atractivo como el medio para revelar Su gloria a
Israel.
5.
El Templo:
2 Crónicas 7:1 Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el
holocausto y los sacrificios, y la gloria del SEÑOR llenó el templo.
Cuando
el Tabernáculo ya no suplía las necesidades del pueblo de Dios, David planeó y
preparó la construcción del Templo y su hijo Salomón lo llevó a cabo; este
templo debió ser uno de los edificios más espectaculares jamás
construidos; aun así, la arquitectura, el oro, la plata, las piedras preciosas,
no glorificaban a Dios, sino, La manifestación de Su gloriosa presencia.
6.
La persona de Cristo:
Juan 1:14 Y
el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria,
la gloria que corresponde al Hijo *unigénito del Padre, lleno de gracia y de
verdad.
De
la misma forma que la Creación y el Edén fueron manifestaciones temporales, también Moisés fue instrumento transitorio, igual que el
Tabernáculo y luego el Templo, así también, la vida del Señor Jesucristo, en
la carne, entre los hombres, fue una manifestación temporal de la gloria de
Dios.
7.
La Iglesia:
Después
de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo, la manifestación de La gloria
de Dios ha sido asignada a los creyentes genuinos incorporados en la iglesia,
con el fin de que seamos instrumentos para darle alabanza, honor y gloria. Esta
manifestación también es temporal, porque el Señor Jesús llamará a todos los
suyos, a través de la gloriosa experiencia de la resurrección y
transformación.
8.
La Presencia personal de
Cristo:
Mateo 25:31 Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, con todos sus ángeles, se
sentará en su trono glorioso.
Dios
manifestará Su gloria eterna cuando el Hijo del hombre reciba el cetro del
trono de David y reine en gran poder y majestad. Dios será nuevamente
glorificado en La presencia personal de Su Hijo, como el Rey de Reyes y Señor
de Señores y así también,
Colosenses 3:4 Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces
también ustedes serán manifestados con Él en gloria.
Dios
ha escogido a los nacidos de nuevo, para realizar aquello por lo que la tierra y el Edén fueron creados,
por lo que Moisés fue transformado, por lo que el Tabernáculo fue erigido, por
lo que el Templo fue construido, por lo cual Cristo vino a este mundo por
primera vez, por lo que nos ha escogido
para que seamos instrumentos de Su gloria… Y por lo que nuevamente vendrá, por segunda vez...
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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní



