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viernes, 31 de julio de 2020

REENFOCANDO EL DÍA A DÍA

¿No te alcanza el día para todo lo que tienes que hacer?

Para no ser absorbidos por la cotidianidad y encontrarnos a la vuelta de cinco años en las mismas condiciones actuales, sin haber avanzado, es necesario reenfocar el tiempo diario.

Tal vez conozcas la eficacia de las listas de tareas, te ayudan con lo que debe hacerse diariamente, sin olvidar hacer aquello que te hará avanzar y lograr metas espirituales, intelectuales y financieras que debes empezar a proponerte.

Veremos algunos parámetros que te ayudan a optimizar tus listas:

Haz listas cortas: Incluye lo que debes hacer sí o sí, y también las actividades que van a traer el crecimiento que debes estar buscando. No pueden ser largas porque sólo verlas te hará sentir cansancio o, desilusión cuando te des cuenta que no es posible cumplirlas; más vale que te sobre algo de tiempo y no que te sientas derrotado al terminar del día.

Calcula a tiempo real la duración de cada tarea: Si no calculas bien, la lista se convierte en tu enemigo opresor, pero si calculas con los pies aterrizados en tu día a día, y eres de los que trabajan mejor estando bajo presión, así te disciplinarás aún más, en realizar las labores en tiempo récord, cuidando, claro está, que todo quede bien hecho, pues tener que corregir o completar luego, significa pérdida de tiempo.

Prioriza tanto tus tareas como tus horas más productivas, para sacarles el máximo provecho y, en las horas de menor productividad, haz tareas que no requieran mucha concentración, así la lista cumplirá la misión de ayudarte a ser más productivo.

No intentes hacer dos o más tareas al tiempo: ¡esto sí que estresa! concéntrate en una sola cosa a la vez y avanza dentro del tiempo que planeaste para esa actividad y si aún no la terminas, habrá que fraccionarla, así que enlístala para el día siguiente.

Haz pausas activas, bloquea tiempos de descanso o de tomar un alimento y, en ellos haz eso realmente, descansar o alimentarte, verás que esa es la renovación suficiente para llevar de buen ánimo y a feliz término toda tu lista.

Por último, plásmala, ya sea que estés usando una libreta o una aplicación de las muchas aplicaciones móviles creadas con este propósito, o un tablero Scrum en tu portátil o tal vez un programador de pared o de escritorio, las posibilidades son muchas; lo importante es que allí también puedas celebrar las pequeñas victorias, resaltando con bombos y platillos cada tarea terminada, esto te ayudará a ver que sí es posible ser más productivo.

Quince minutos antes de acostarte, da una revisión a la lista del día siguiente, si hay que hacer cambios, durante la noche te darás cuenta.

¡Lo que controla tu tiempo, controla tu vida!



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Raquel Toro 

Amanece en Getsemaní