¿Cultivas tus relaciones de manera continua u ocasional?
Filipenses 4:2 Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.
Tú sabes que no se puede
estar en paz con Dios y de pelea con los hermanos.
¿Quiénes eran Evodia y
Síntique?
Dos mujeres cuyo servicio
constituía un gran aporte a la Iglesia de Filipos, posiblemente formaban parte
del ministerio de oración cuando el Apóstol Pablo estuvo allí, más ahora, la
Escritura recuerda que estaban peleadas y cómo tú lo sabes, donde hay
fricciones, la unidad es interrumpida.
Este desacuerdo debió ser
tan serio como para que se mencionara en una carta que se leería en público, no
sólo allí en esa Congregación, sino durante las generaciones siguientes, y
debían reconciliarse porque no puedes descuidar o dañar una relación y esperar
que sane por sí sola.
La naturaleza y el
propósito de cada relación, hace que tengan dinámicas diferentes, requieran
distinto cuidado o cantidad de tiempo para que florezcan.
Recuerda… de las relaciones
que tienes, sean sentimentales, familiares, profesionales, personales… ¿Cuánto
tiempo les dedicas? ¿Todas son iguales? No, claro que no…
Algunas personas entran en
tu vida por corto tiempo, son breves, llegan y se van; otras,
pueden ser un poco más largas pero intermitentes, como la relación que tienes
con tu médico, solo lo ves un par de veces al año, siempre por motivos de salud
y sin embargo puedes hablar con él con tranquilidad y confianza.
También hay quienes entran
en tu vida por una temporada, crecen dependiendo del período de
tiempo que estés viviendo y se ajustan a ello, como un jefe o un compañero de
trabajo, solo mientras estuviste en tal o en cual lugar, si quieres rescatar
una de esas amistades, tendrás que cultivarla.
Otras personas llegan a tu
vida y se quedan, son relaciones continuas que permanecen a través
de las circunstancias, además, son escasas y muy especiales,
si quieres mantenerlas saludables, debes cultivarlas todo el tiempo,
de lo contrario, aunque pudieron haber llegado para quedarse, puede que se
marchiten y mueran.
Entonces, ¿cómo se
cultiva una buena relación?
1. Compromiso:
El
compromiso mutuo es la característica de todas las relaciones profundas
y duraderas. Siempre habrán de presentarse conflictos, ¿Qué harás cuando
sucedan? Puede sorprenderte una enfermedad o una escasez económica, ¿Qué vas a
hacer cuando llegue? Tu respuesta determina si tu relación será para toda la
vida o no.
2. Comunicación:
Una forma muy
efectiva de enfriar una relación es tener poca, mínima o ninguna comunicación;
a veces la amistad se enciende con una sola chispa, pero solo
se profundiza a través de buena comunicación.
3. Amistad:
Si no te
propones conocer a más personas, tu círculo social empezará a reducirse.
También, repara y rescata amistades tanto antiguas como nuevas, a veces
olvidamos a personas valiosas y perdemos la oportunidad de ser sus mejores
amigos.
4. Recuerdos:
¿Has ido a una
reunión de exalumnos? ¿Te has encontrado con amigos que no habías visto en
años? Lo que te ayuda a conectar instantáneamente con ellos son los recuerdos
comunes, entonces crea esos recuerdos, fabrica historias que perduren en el
tiempo.
5. Consciente tus relaciones:
Ten detalles
especiales todo el tiempo, sorprende con una llamada, no permitas que los
cumpleaños o las celebraciones se deshumanicen enviando sólo
mensajes, aprovecha oportunidades de afianzar lazos, llegando al corazón.
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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní
