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jueves, 24 de mayo de 2018

¡INCLINACIÓN A LA ADORACIÓN IDÓLATRA!

La mente natural se caracteriza por su inclinación a la adoración idólatra.


Romanos 1:22-23 Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles.

La Gloria, es la majestad singular de Dios que la humanidad caída perdió de vista y sustituyó con deidades de su propia invención, ídolos fabricados según la forma de personas, animales, objetos y elementos cósmicos, considerando esas creaciones como obras de sabiduría que Dios califica como ¡necedad absoluta!

Aunque los dioses falsos que los hombres crean y luego adoran, no existen como tal, los demonios se encargan con frecuencia de representarlos.

Éxodo 20:4-5a No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores.

La primer forma de falsa religión organizada, la encontramos en la Torre de Babel, parecía una gran obra construir un templo como lugar de reunión para la raza humana y lo llamaron Bab-el “puerta de Dios”

Génesis 11:4 Luego dijeron: “Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra.”

La típica torre-templo de Mesopotamia, una torre escalonada que remataba en un pequeño santuario, que llegara hasta el cielo, similar a otros zigurats como: “La casa del vínculo entre el Cielo y la tierra”, en Larsa; “La casa de los siete guías del Cielo a la tierra”, en Borsippa; “La casa del fundamento-plataforma del Cielo y la Tierra”, en Babilonia; “La casa de la montaña del Universo”, en Asur.

La arrogancia humana queriendo independizarse de Dios: un hombre rebelde que  comienza una obra titánica, con el único propósito de adquirir fama mundial y de esa forma oponerse a la voluntad de Dios: “Poblar la tierra” 

No significa que la torre llegaría realmente hasta la morada de Dios, ni que la cima de ella, representaría los cielos; el pecado radicó más en su deseo de hacerse famosos, que es una forma de manifestar el deseo humano de ser como Dios. 

¡Querían que fuese una torre tan alta como un monumento a su capacidad humana!

Génesis 11:6 Y se dijo: “Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es sólo el comienzo de sus obras, y todo lo que se propongan lo podrán lograr.

Dios ve esta obra como el comienzo de sucesivas rebeliones, que traerían múltiples desgracias a la humanidad. Su intervención, como  en el Edén, tuvo el propósito de evitar males mayores.

¡Así actúa el hombre cuando pretende que los ídolos creados por él,
 sean tanto o más poderosos que Dios!



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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní