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jueves, 20 de marzo de 2025

ASEGURANDO EL ÉXITO DE LA MISIÓN

 ¿Viste la película Cool Runnings o Jamaica bajo cero?

¡Es una película americana muy instructiva! Trata de la historia del primer Equipo Jamaiquino que participó en las “carreras geniales” de trineos sobre hielo.

La trama y el desenlace son muy buenos, aunque lo que marcará el éxito de la misión es la sabia asignación de roles que el entrenador hace a cada uno de los participantes, les dice así:

        Jul, tú serás el segundo de los tres, eres fuerte, veloz y te agradará ese lugar.

        Junior, tú serás el primero, eres rápido y agudo.

        Sanka, y Sanka contesta: – ya sé, yo conduzco. – ¡No, tú irás en el freno!

        Pero Sanka insiste: – ¡Yo conduzco!

El entrenador replica: – ¡Que no, irás en el freno! – No, yo conduzco. – ¡No, irás en el freno!

Por cuarta vez, Sanka dice: ¡No me entiendes! Soy Sanka y el mejor piloto de carritos de carreras de Jamaica, ¡yo conduzco!

El entrenador gira su cabeza y mientras habla, mira a los ojos al cuarto y último corredor: El conductor trabaja más que los demás, es el primero en llegar y el último en salir. Mientras que los demás beben cerveza, él estudia fotos de cómo tomar las curvas y es él, el conductor, quien debe estar concentrado al cien por ciento todo el tiempo, porque no sólo es responsable de cada centímetro del curso que recorre, también es responsable de la vida de los otros miembros del trineo. ¿Aceptas esa responsabilidad?

Esto, ¿te recuerda una sabia y divina asignación hecha por nuestro Maestro Jesús?

Efesios 4:11-12 Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.

Jesús constituyó y modeló perfectamente cada uno de estos cinco dones, ahora somos una extensión de Su trabajo. Mira las asignaciones:

 Apóstoles: Uno que es enviado. Es el pionero, el que pone los cimientos fundamentales, representa el establecimiento de la Iglesia. Siempre avanza a nuevos territorios y planta más congregaciones. Los apóstoles de Cristo recibieron las Escrituras y, en un sentido más general, designando apóstoles de las iglesias tenemos a Bernabé, Silas, entre muchos otros que han continuado.

     Profetas: ¡Qué importantes! Se aseguran que estemos escuchando la voz de Dios y no actuando con nuestra propia fuerza. Reciben el Mensaje de parte de Dios, aunque puede que no sean muy diplomáticos al declararlo a Su pueblo y claro que debían y deben conformarse a la enseñanza de los apóstoles.

  Evangelistas: Son los reclutadores. Mientras unos trabajan dentro de la Iglesia ayudándola a crecer mediante la edificación de los creyentes, los evangelistas forman equipos y salen a difundir las Buenas Nuevas. Son activistas, dinámicos, te desafían a dar una respuesta personal. Donde quiera que van parece que atraen las discusiones sobre Jesús. Muchos de ellos tienen un testimonio de vida impactante.

     Pastores: El del anillo en el dedo anular ¡Se ha casado con la Iglesia de Cristo! Es el siervo que dará cuenta de las ovejas al Buen Pastor además que, las lleva en su corazón. En efecto, es quien les provee alimento –La Escritura– y las nutre con corazón compasivo. Insiste en que la verdad de Dios sea practicada y guía a todos hacia el crecimiento y la madurez.

Llega a identificarse profundamente con sus ovejas, es buen oyente y se acerca fácilmente al corazón de ellas; las busca cuando se desvían, incluso puede llegar a sentirse agobiado por los problemas de ellas, aunque nunca debe pasar al terreno de la familiaridad pues su autoridad se vería afectada.

Él cultiva un entorno propicio para desarrollar discípulos y para que los nuevos creyentes puedan caminar con seguridad y los defiende de todo lo que pueda dañar su corazón. Tiene la capacidad para desafiarte a seguir adelante.

  Maestros: Están arraigados en la Escritura. Disfrutan pasar tiempo estudiando y reflexionando, buscando comprensión para transmitir la verdad de Dios, se emocionan al tomar pasajes difíciles y transformarlos en verdades claras y cómo aplicarlas.

¿Qué buscaba Jesús con estas asignaciones?

Que todos los miembros de la Iglesia estén debidamente equipados: esa palabra alude a colocar un miembro roto en su lugar o, conciliar posiciones opuestas y en el Nuevo Testamento se usa para “remendar las redes”

Pero no te relajes… tú eres la continuación del trabajo de Jesús; la obra del ministerio es tarea de cada miembro del Cuerpo de Cristo y no sólo de un grupo selecto de líderes.

¡Asume tu rol, continúa la Obra de Dios en tu hogar y en tu ministerio personal!


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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní