¿A qué compararías un iceberg?
Los del
Titanic creyeron que era algo inofensivo, la verdad, pareciera que un iceberg
no fuera muy grande porque sobresale del agua solo el 12% de su volumen total y,
de hecho, su parte sumergida, el 88%, puede alcanzar dimensiones enormes.
Si lo comparas
con esta vida, te diré, que el promedio de las personas se enfoca en el 12%, generando
así, una mentalidad a corto plazo.
Para que aproveches
tu vida al máximo debes mantener una visión completa, la parte que está delante
de tus ojos y la parte que es invisible, la espiritual, tu eternidad y que de
hecho es la parte fundamental que durará muchísimo más tiempo, como te digo,
¡una eternidad!
¡La vida
es mucho más que vivir sólo el momento!
Hummm, ¿Cómo
será la eternidad con Dios? En realidad, nuestra mente finita no alcanza a
imaginar toda la maravilla y la grandeza de la vida celestial; sería como
tratar de explicarle la existencia del cosmos a tu mascota, no tenemos las
palabras que puedan transmitir lo que será la experiencia de la eternidad.
Juan 14:1 En el hogar de mi
Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes.
Voy a prepararles un lugar.
El Señor
Jesús te está dando algunas revelaciones de tu eternidad en Su Palabra, en este
instante ya ha preparado una vivienda celestial para ti.
Te volverás
a encontrar en el cielo con tus seres queridos, que fueron creyentes en Jesucristo; serás
libres de todo dolor y sufrimiento y, además, recompensado, recompensada por tu
fidelidad en la tierra, serás puesto a cargo de mucho más y con seguridad, que
tus nuevas asignaciones te agradarán enormemente, ¡No estarás acostado flotando
sobre las nubes al sonido de tu arpa!
¡Cuando tienes
en cuenta tu eternidad, tus principios y valores cambian! Eso te da la sabiduría
para manejar tus relaciones, tus circunstancias, administrar tu dinero y el rápido
paso del tiempo; de repente muchas de las actividades, metas, incluso
problemas, que parecían muy importantes, se volverán triviales.
Estar al
día con la moda, con las tendencias del mundo, equivale a tener en la mira solo
la parte visible y podrías olvidarte de hacer lo correcto, te darías el gustazo
de dedicarte sólo a ti mismo, a ti misma, creyendo que a la larga tus actos no causaran
consecuencias.
Ahora bien,
si la muerte no es tu fin, no tienes por qué temerla, es más bien tu transición
al disfrute de una relación ininterrumpida con Dios, sin límites y sin fin.
¡Cuanto
más te acercas a Dios, más pequeñas se ven todas las cosas!
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