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viernes, 28 de agosto de 2020

¡ESTO ES CONFIAR!

Para ti, ¿Quién es Jesús?

Lucas 23:39-43 Uno de los criminales allí colgado empezó a insultarlo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! Pero el otro criminal lo reprendió: ¿Ni siquiera temor de Dios tienes, aunque sufres la misma condena? En nuestro caso, el castigo es justo, pues sufrimos lo que merecen nuestros delitos; Éste, en cambio, no ha hecho nada malo. Luego dijo: Jesús. Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. –Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso –le contestó Jesús.

Dos testigos presenciales y cada uno desde su cruz, escucharon la burla, la mofa, la blasfemia y, luego, al volverse al crucificado ultrajado, se encontraron con la serenidad de Su mirada. Vieron los rostros exaltados gritando desafiantes a Jesús y luego escucharon la piadosa oración de intercesión: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen"

El primer sentenciado tipifica a gran parte de los corazones humanos, endurecidos hasta el final, ¡aun estando cerca de Jesús! y aunque pasando por dolores tremendos, situaciones insalvables, en estado agónico, ¡retan a Cristo! La ironía de desafiar al Señor de la gloria y al mismo tiempo esperar ser ayudados por Él. 

Y aunque de ninguna manera es eximido el otro criminal, pues según Mateo, ambos participaron en las burlas e insultos a Jesús, a diferencia de su colega, éste recapacitó; cuando parecía que ya su futuro eterno estaba definido, en un momento de lucidez o de revelación divina, mira a Jesús, Le llama por Su nombre, “Jesús” y resuena una buena frase en el Monte Calvario: “Acuérdate de mí, cuando vengas en Tu reino”

Este segundo hombre, no pide ser salvado de la muerte, que es la petición lógica de una persona que está a punto de morir; no, él acepta el castigo y la muerte como la justa consecuencia a una vida de pecado; pero, pide el milagro de ser rescatado para el Cielo, aún a última hora.

Jesús tiene sobre Su cruz un letrero que a la letra dice: “Éste es el rey de los judíos” ¿cómo así? Sí es un rey, ¿acaso, las autoridades, ¿Le han puesto en medio de ellos, para humillarle públicamente? ¿Quién es Aquel que ha sido crucificado junto a criminales y malhechores de oficio? ¿Se trata de una tercera opinión?

Mira que, hay quienes opinan que Jesús, apenas sí fue un profeta; otros, Le tienen como un personaje religioso”; muchos Le llaman "el hijo de María", no siendo más relevante que Su mamá; otros se expresan acerca de Él como un iluminado; incluso hay quienes dicen que es un personaje histórico que dividió la historia de la humanidad en dos.

Más allá de dividir la historia de la humanidad, lo fundamental es que Le permitas dividir tu vida en un “antes de Cristo” y “después de Cristo.” Olvida, por favor, los variados argumentos del  mundo, ¡sal de ellos! y conoce a Jesús como tu “Señor y Salvador”

Mira que el segundo hombre, sin conocer la teología que nosotros sí conocemos hoy, creyó en Jesús como el Rey y Le pide acordarse de él cuando entre en Su reino. ¡Lo que creyó en su corazón, salió a través de su boca en forma de frase amable y suplicante!

No promete nada a cambio de que el Rey conceda su petición; en muchas ocasiones, debió prometer a la justicia, a sus seres amados, hasta a sí mismo, prometió una y mil veces, cambiar y no cumplió, ahora se entrega en manos de Jesús; Jesús es su único y absoluto recurso de salvación, ¡esto es confiar!

El criminal se convierte en el último discípulo en La Cruz, en el último compañero que habla con Jesús y pasa a ser el primero que entra con Jesús al Cielo. Podemos adoptar el pensamiento de Spurgeon, cuando dijo:

Al entrar Jesús en el Cielo llevando consigo a este hombre pudo decir:
“Traigo a un pecador conmigo, es una muestra del resto."


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Raquel Toro 
Amanece en Getsemaní



miércoles, 26 de agosto de 2020

RAÍCES

 ¿Sabías que los árboles del desierto son los que tienen las raíces más profundas?

Un hombre que plantaba árboles en un terreno de su propiedad, luego que éstos empezaban a brotar, jamás los regaba, por tanto, sus árboles demoraban mucho en crecer; ¿acaso no le preocupaba que no crecieran? ¿por qué no los regaba? Su pensamiento era que, si los regaba, las raíces se quedarían en la superficie recibiendo el agua fácil que venía de la regadera. Así que, a propósito, no los regaba para obligar a sus raíces a extenderse a profundidad hasta que encontrarán la deseada agua y también los nutrientes de las capas más internas de la tierra.

Al desarrollar estas raíces tan profundas, los árboles se harían a sí mismos, muy resistentes a la variación del clima, a la escasez o abundancia de lluvias, a los tranquilos vientos o los fuertes huracanes.

Pasado bastante tiempo, los árboles habían formado un nutrido bosque, tal y como este plantador esperaba; mientras otros árboles declinaban en su lucha contra el rigor cambiante del tiempo, los suyos, permanecían vigorosos, fuertes, firmes y estables.

1 Pedro 5:10 Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.   

Debes saber que no desarrollarás un vigoroso carácter cristiano sino es a través del proceso de Dios en tus circunstancias; por ejemplo, puedes creer que practicas el verdadero amor cristiano hasta que alguien te ofende, te trata con injusticia o te lastima, y entonces, para sorpresa tuya, empiezas a sentir rabia y hasta puedes desear que baje fuego del cielo y los consuma.

Muchos hablan del “gozo en el Señor” hasta cuando una pérdida económica, una calamidad, una sorpresiva enfermedad o una gran desilusión, tocan a su puerta, aquella misma por la que el “gozo” parece haber salido. Mira que muchas veces se puede desequilibrar tu paz y templar tu paciencia, sacando a relucir cual era el verdadero motivo de ese gozo.

Para Dios es muy importante que profundices tus raíces cristianas, Él tiene como prioridad, hacerte fuerte, firme y estable, sin embargo, somos tan vulnerables en todas estas situaciones que lo queremos es que Dios nos rescate inmediatamente, en efecto, se escuchan pocas oraciones con peticiones tales como que “Dios ayude a vencer obstáculos” realmente no queremos saber de ningún obstáculo, pero más allá de acudir a tus llamadas de auxilio, Dios está comprometido en el desarrollo de tu carácter cristiano.

Es verdad que los árboles de los desiertos llegan a tener raíces que miden hasta 800 metros de profundidad, pero tú no tienes que estar en el desierto, tienes La Escritura en tus manos, tómala y echa profundas raíces espirituales en ella.


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Raquel Toro 
Amanece en Getsemaní


martes, 25 de agosto de 2020

LA PÁGINA DEL PERIÓDICO

¿Recuerdas qué es un administrador?

Un hombre de negocios caminaba por la playa, se encontró sobre la arena una vieja lámpara mágica, la tomó, la frotó y al salir el genio, le advirtió que sólo quedaba un deseo; el hombre pensó por un momento, y entonces pidió que le diera la Página Financiera del periódico local, donde aparecían los resultados de la Bolsa de Valores, pero fechada exactamente un año después.

El genio desapareció en una nube de humo y en su lugar quedó la página del periódico con la información solicitada; entonces se sentó frotándose las manos y disfrutando de la riqueza que tendría porque ahora podría invertir sus recursos con la seguridad que a la vuelta de un año sería inmensamente rico.

Así, soñando despierto, la hoja del periódico se le cayó de las manos y se volteó, del otro lado, estaba la lista de personas fallecidas en la ciudad ese día, el primer nombre que aparecía en la lista, ¡Era el suyo”

Lucas 12:20-21 Pero Dios le dijo: ¡“Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?” Así le sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios.

Te contesto la pregunta inicial: administrador es alguien a quien que se le entrega la responsabilidad de gestionar y hacer producir al máximo rendimiento una propiedad o un negocio; para lograrlo debe partir de la planeación, organización, dirección y control del uso adecuado de todos los recursos; además, debe estar dispuesto a rendir cuentas de su administración en cualquier momento que el dueño lo requiera.  

Así, los creyentes piensan como administradores, no como dueños; tienen claro que todo le pertenece a Dios y por supuesto, Dios espera que tú demuestres que eres digno de confianza. ¿Cómo estás administrando los recursos que Dios te confió?

Puesto que el Señor Jesús habló más de dinero que de ninguna otra cosa, incluidas el cielo y el infierno, es necesario que también te tomes muy en serio este tema; ¿Por qué? El dinero es la causa principal por la que las personas abandonan a Jesús y también la razón por la que más creyentes evitan el servicio.

En la Escritura existen dos tipos de ricos, los ricos para sí mismos y los ricos para Dios; obviamente que este rico del que habló Jesús, es uno para sí mismo, uno que hacía tesoros terrenales, uno que estaba preocupado y ansioso por la seguridad de su riqueza.

Ciertamente las riquezas no son un pecado, pero tampoco te dan ninguna seguridad, la intención de, el Dios Proveedor es que administres, hagas producir y pongas el dinero a tu servicio y al servicio del Reino, así, esta correcta administración, provocará más y más bendiciones, a fin de que tu dinero sea usado para la gloria de Dios y para tu bendición.


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Raquel Toro 
Amanece en Getsemaní

lunes, 24 de agosto de 2020

NO CEDAS TERRENO

 ¿Recuerdas lo del pato?

Un alegre niño vino a la granja de sus abuelitos para visitarlos, llevaba consigo una honda con la que todos los días salía al bosque a perfeccionar su puntería, pero lastimosamente, jamás daba en el blanco. Un atardecer, cabizbajo regresaba a la hora de la cena, al acercarse a la puerta, vio al pato de la abuelita, sin pensarlo, preparó su honda, apuntó al pato, y ¡dio en el blanco! Al ver el pato muerto, entró en pánico, corrió y escondió el cadáver entre la tierra, pero al terminar, vio que su hermana lo estaba observando.

Después de cenar, la abuelita dijo: –hija, acompáñame a lavar los platos– pero ella contestó: –Abuelita, mi hermano me ha dicho que hoy quiere ayudarte a lavarlos, ¿verdad hermanito? Mientras a él le susurraba: –¿Recuerdas lo del pato? Así que el niño se levantó y lavó los platos.

En otra ocasión, el abuelito les invitó a ir de pesca, pero la abuelita contestó: –ve con tu nieto, mi nieta y yo debemos quedarnos a preparar la comida– con una leve sonrisa la niña añadió: –Yo puedo ir, mi hermano me ha dicho que le gustaría ayudarte– y mientras le guiñaba el ojo, - ¿te acuerdas lo del pato? Así que ella fue a pescar y él se quedó para ayudar.

Luego de varias ocasiones en que este suceso se repetía, el niño no aguantó más, se armó de valor, y le confesó a su abuelita que había matado y enterrado al pato; ella le abrazó diciéndole: –hijo, yo vi desde la ventana cuando eso sucedió, también desde allí te perdoné, pero me preguntaba, ¿hasta cuándo ibas a permitir que tu hermana se aprovechara de ti?

2 Corintios 2:11 Para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.

Mira que el deseo de Dios es perdonar y restaurar con amor al ofensor, mientras que satanás quiere, esclavizarle produciéndole sentimientos de culpabilidad y desesperación. Así que es necesario que también tú perdones y restaures con amor al que ha caído en pecado, al que asustado no sabe qué hacer después de haber fallado.

También, el acusador intenta destruirte aprovechándose de los pecados que tú mismo has cometido, haciéndote sentir indigno, indigna, y así convencerte de olvidar la oración, la lectura de la Escritura, el compañerismo pastoral y de los hermanos; haciéndote sentir inmerecedor del perdón y la gracia que, por la presión de la culpa, tú olvidas que ya recibiste en Cristo Jesús.

Claro que satanás tiene en la mira tu mente y busca la forma de presionarte, es una maquinación astuta y bien elaborada, ¡No le cedas terreno! no le permitas aprovecharse ni sacar ventaja, corre a ponerte en paz con Tu Salvador y cíñete con el cinturón de la verdad y declara el perdón que ya has recibido, también, ejerce el ministerio de reconciliación que ya te fue entregado, para que detengas al abusador en la vida de tus hermanos y puedan hallar restauración.


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Raquel Toro 
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viernes, 21 de agosto de 2020

EL MENTOR

 ¿Has pensado en tener un mentor?

Un profesor entró en el salón e inmediatamente se dio cuenta que sería difícil que sus alumnos hicieran silencio; sin embargo, comenzó la clase, pero nadie quiso callar. Por segunda vez pidió que hicieran silencio, tampoco resultó, la mayoría siguió conversando. Así que con tono alto y desafiante dijo: “Presten atención, voy a decir esto una sola vez” Entonces le escucharon: Desde que empecé como maestro, hace ya mucho tiempo, he descubierto que nuestras enseñanzas son recibidas sólo por el cinco por ciento de los alumnos. De cada cien alumnos, apenas cinco sacan provecho de las clases; sólo cinco serán profesionales brillantes; únicamente cinco dejarán una huella que valdrá la pena recordar; cinco nada más, contribuirán valiosamente en su entorno.

El restante noventa y cinco, sólo sirve para hacer el grueso de la población, pasarán sin dejar rastro, ni siquiera sus propias vidas serán significativas. Si observan bien, de cada cien maestros, apenas cinco son excelentes; de cien médicos, apenas cinco son unas eminencias; de cien abogados, sólo cinco son notables; de cada cien discípulos, sólo cinco vivirán a plenitud su propósito; generalizando, de cada cien personas, sólo cinco tendrán vidas excepcionales.

Así que es una lástima no poder separar este cinco por ciento, porque si fuera posible, dejaría apenas a esos alumnos destacados en este salón, así tendría el silencio necesario para dar una clase magistral y estaría tranquilo sabiendo que invertí en los mejores.

Pero desafortunadamente no hay cómo saber quiénes de ustedes son esos alumnos, sólo el tiempo lo demostrará; por lo tanto, voy a dar una clase ejemplar para esos alumnos, a pesar del desorden que harán los del montón.

Aunque te suene increíble, muchos buenos mentores llegan a la vida de personas que no aprovechan el tiempo junto a ellos y desechan su experiencia y sus enseñanzas.

Mira en tu entorno, si tú deseas formar parte de este selecto grupo del cinco por ciento, evalúa a cada persona con la que pasas o hablas el mayor tiempo, tal vez, necesites estar con líderes mayores y mejores fuera de tu pequeño círculo.

Puedes sentirte intimidado, intimidada, tomando la iniciativa de acercarte a alguien que tiene muchas más ideas y mejores que las tuyas, a pesar de eso, ¡hazlo! descubrirás que grandes hombres y mujeres, con capacidad de enseñanza y servicio, están dispuestos a invertir tiempo en ti, estos son los mentores.

La mentoría es muy importante en tu área espiritual, en tu vida personal, en tus finanzas, en tu profesión, incluso en tu matrimonio; puedes evitarte tantos errores, si decides escuchar a un mentor. Mira qué puedes aprender muchísimo de los que están pasos adelante de los tuyos; igual que los discípulos de aquel salón, los inteligentes no son los que se saben todas las respuestas, sino aquellos que aprenden de la experiencia de sus mentores.

Vuelve a mirar a tu alrededor, si tienes un mentor cerca, aprovéchalo al máximo, y si no lo tienes, por favor, sal a buscarlo.


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Amanece en Getsemaní

 

jueves, 20 de agosto de 2020

COMO EL PEDERNAL

¿Recuerdas qué es el pedernal?

No es un mineral, es una roca cuyo componente principal es el cuarzo, su color puede ir desde el blanco hasta el negro, siendo el más común, el marrón; esta roca es de forma curva y tiene filos muy cortantes. La principal característica es su dureza y su resistencia, precisamente por esto, se usó en la Edad de Piedra para la elaboración de herramientas cortantes.

Posteriormente se empleó en las primeras armas de fuego, para iniciar la combustión de la pólvora; esta aplicación continúa en los encendedores, aunque ahora, se ha sustituido el pedernal por barritas de ferrocerio.

Isaías 50:7 Por cuanto el SEÑOR omnipotente me ayuda, no seré humillado. Por eso endurecí mi rostro como el pedernal, y sé que no seré avergonzado.

Tan seguro estaba el Señor Jesús de la ayuda de Dios, Su Padre, que determinó todo su ser con la resolución de mantenerse absolutamente firme en medio de los  sufrimientos extremos, que Él ya sabía que tendría que afrontar.

La demostración de esta determinación queda establecida por el símil que Él usa, “como el pedernal” así, nos hace ver de qué valentía era Su resolución de proseguir hasta la Cruz.

Resistiría las increíbles acciones humanas, como resiste el pedernal el paso del tiempo inclemente; resistiría la euforia cambiante de la multitud que transforma la aclamación en sentencia; resistiría el complot de Su pueblo y la ejecución a manos de extraños.

Aquella, su noche más angustiosa, en esa última comida con sus amigos, la toalla lo ceñía como Siervo y lavó la suciedad de las calles de Jerusalén pegada a los pies de Sus discípulos, quién lo creyera, así estaba llegando a la cúspide de Su Ministerio, ante la mirada atónita de los doce hombres que estaban siendo lavados y que más tarde Le abandonarían.

Resistiría la traición, esa noche sería dado a conocer a las generaciones el nombre del traidor más famoso de todos los tiempos; pero Judas no fue el primero, ni será el último en traicionar al Salvador; también resistirá la negación, el abandono; allí en la soledad de Su cruz, seguirá amándoles y en Sus últimas Palabras, pedirá a Su Padre, perdón para la humanidad.

Finalmente, tal y como lo dijera en Isaías, el Siervo sería enaltecido, honrado; la aparente derrota a manos de los hombres, se convertiría en la más grande exaltación, porque Su Padre omnipotente no permitiría que el Hijo fuera humillado; aunque la ceguera, la pecaminosidad, pudieron mofarse momentáneamente, amanecería el albor de una mañana de gracia para la humanidad.

Mira, Jesús es el estándar de valor y firmeza excepcional, el ejemplo de amor y valentía a seguir, recuerda, siempre, siempre existe un nuevo amanecer en Cristo.


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miércoles, 19 de agosto de 2020

EL LORO QUE SABÍA HABLAR

 ¿Tú qué crees, los loros hablan o repiten sonidos?


Tenemos que destacar que los loros no poseen cuerdas vocales, por tanto, no hablan ni tienen la capacidad de mantener una conversación, tal y como entendemos el concepto de hablar o conversar. Esto puede ser desilusionante para muchos propietarios de estas aves, lo que los loros hacen es escuchar los sonidos de la voz humana y reproducirlos con gran precisión, gracias al órgano vocal que poseen en la base de la tráquea, llamado siringe.

Luego de haber escuchado repetidas veces, su pequeña lengua redonda, que mueven con mucha rapidez, provoca que las vibraciones del aire en las paredes de la siringe reproduzcan aquellos sonidos que continuamente están escuchando, pero que de ninguna manera pueden razonar lo que significan.

Santiago 1:23-24 El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es.

En la antigüedad, los espejos no se hacían de vidrio sino de metal pulimentado, así se podían ver claramente los detalles que desfavorecían el rostro o las ondas de cabello fuera de lugar y que harían lucir un tanto despeinado; se supone que, al verse en esta forma, se tomarían los pasos necesarios para embellecerse, pero si en lugar de ello, la persona se olvida de su apariencia y continua como si nada pasara, desperdiciará la oportunidad de mejorarse a sí mismo.

El espejo es al rostro lo que La Escritura es al alma humana; si luego de haber visto en sus versículos, lo que debes cambiar, los comportamientos fuera de lugar o los nuevos hábitos que deberías adoptar, tú, sencillamente cierras y no actúas de inmediato, a pesar de haber entendido, olvidarás lo que debes practicar.

Se dice que las personas se pierden porque no han escuchado sobre Jesús, pero la verdad que muchos que han escuchado sobre Él también se perderán.

Mira que todo el mundo tiene un conocimiento básico de los mandamientos de Dios, una cierta honestidad, normalmente no arrebatan los bienes de sus prójimos; no oprimen a los pobres; procuran pagar sus deudas, practican ocasionalmente la verdad y la justicia, ofrecen cierta solidaridad y ayuda mutua; pero tú sabes mucho más que eso, has leído La Escritura.

Mira que haber escuchado por repetidas veces, haber compartido o recitado con gran precisión ciertas porciones bíblicas, o haber ganado alguna olimpiada bíblica, o caído en la nota de alguna alabanza, pero, sin adoptar los cambios que se te advirtieron, es mucho más que desilusionante, te acarrea la responsabilidad de haber escuchado y no practicado.

La entrega a Dios no significa dejar de pensar y obrar racionalmente, todo lo contrario, ¡Dios no quiere desperdiciar el intelecto que te dio! Sino usarlo para Su gloria y tu bienestar.


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martes, 18 de agosto de 2020

DIFERENCIAS y COMPLEMENTOS

 ¿Qué dirías, qué es la Iglesia?


Un hombre contaba una experiencia que, junto a su esposa, tuvieron en un crucero por el Caribe, decía: “Al poco tiempo de emprender el viaje nos informaron que era necesario que todos participáramos en un simulacro de salvamento; entonces, cada uno de los pasajeros y cada tripulante, nos pusimos nuestros chalecos salvavidas y, cuando sonó la alarma, nos reunimos en el lugar establecido" 

La escena era sorprendente, pues todos, hombres, mujeres, niños, llevábamos puesto el mismo chaleco, la misma forma y el mismo color. Damas muy finamente vestidas llevaban el mismo chaleco salvavidas que las mujeres de la limpieza, los hombres de ropa elegantes llevaban también el mismo chaleco salvavidas que los cocineros y los mecánicos.

Cada vez que el pueblo de Dios se congrega es como un simulacro de salvamento, sin importar edad, género, educación, todos llevamos puesto el mismo chaleco salvavidas: ¡Cristo Jesús!

1 Corintios 12:13 Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo –ya seamos judíos o gentiles, esclavos o libres–, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Un cuerpo es saludable y eficaz cuando cada uno de sus sistemas y órganos están conectados y desarrollando sus respectivas funciones, tal y como Dios, nuestro Creador, lo diseñó y sincronizó para nuestra experiencia de vida.

La Iglesia no es un edificio, es un cuerpo: “El cuerpo de Cristo”, se va completando a medida que cada persona nacida de nuevo, es bautizada por Cristo en Su Espíritu Santo; así, Jesús mismo ha creado esta unidad indivisible entre los creyentes de todas las generaciones, sin excepción, pues si existieran más de unos o de los otros, se destruiría el principio de unidad.

En la Escritura no existen ejemplos de creyentes anónimos, seguidores encubiertos o discípulos secretos; no hay tal cosa como el aislamiento; si tu primer llamado fue a creer, el siguiente es a pertenecer; formar parte de Su Cuerpo implica participación activa, dinámica, porque, aunque tu relación con Jesús es personal, Él no desea que quede en el anonimato.

La iglesia es parte del plan de Dios para rescatar el mundo y, la vida en comunidad es parte de Su plan para los que ya rescatados; verás que, en ella, aprenderás a amar a aquellos difíciles de ser amados; aprenderás a perdonar para poder restaurar; aprenderás a pedir perdón para restablecer la comunicación; experimentarás lo que es consolar, animar, apoyar; tendrás la oportunidad de servir y poner tus dones y talentos al servicio de tu Congregación.

La Iglesia es tan importante que Jesús Se entregó por ella, y el que tú pertenezcas a ella, significa que, tú debes ser un órgano vital, necesario y colaborativo; debes involucrarte dentro de la iglesia local en la que Dios te ha plantado, para que descubras Su propósito y para que Su Espíritu pueda desarrollar tus dones a su máximo potencial; verás que encontrarás tu rol adecuado dentro de ella y esto te añadirá sentido eterno.


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