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jueves, 17 de mayo de 2018

ASPIRANTE A SEGUIDOR

Éste es un segundo discípulo que quiere seguir a Jesús, pero algo le detiene. 


Discípulo o “aprendiz”. En este momento del Ministerio del Señor, muchos Le siguen, quizá se sienten discípulos, pero no todos son genuinos, casi podemos decir que, ni aun todos los doce Apóstoles fueron genuinos; éste que menciona Mateo, está a punto de ser probado:

Mateo 8:21 Otro discípulo le pidió: -Señor primero déjame ir a enterrar a mi padre.

¡Suena sincero y justo, es la responsabilidad de todo buen hijo, asegurarse que sus padres tengan un funeral digno y honroso! Los judíos solían enseñar que necesitaban llorar por su madre o su padre, durante los treinta días siguientes a su muerte; según eso, quizá sólo está diciendo que necesita un mes; pero Jesús, que conoce los corazones, sabe que ese padre aún no ha muerto, puede incluso, disfrutar de buena salud.

¿Este aspirante a seguidor vivía aun con su padre? Puede ser; lo cierto es que ha esperado mucho tiempo, no sólo para cumplir con el sagrado deber que menciona, sino también para recibir la herencia que en dicho momento le será entregada; ha esperado, ¿puedes calcular cuánto? ¿Veinticinco o treinta años? No es el momento de abandonar, aún no sabe cuánto tiempo quede, pero sabe que ese día es seguro y al parecer, la herencia que le dará un futuro tranquilo, también.

¿Seguir a Jesús? ¡Sí, claro que sí! Es una personalidad sorprendente, ha visto a los allegados recibir milagros o sanidades, hasta les ha dicho a los que se han unido y se van de manera inmediata: “-Les felicito, ¡Qué bien! yo esperaré un poco de tiempo, aún tengo un asunto entre manos” En un dicho judío: “Primero déjame ir a enterrar a mi padre”

Mateo 8:22 –Sígueme –le replicó Jesús, y deja que los muertos entierren a sus muertos. 

Jesús sabía que éste era un aplazamiento indefinido; existen esos momentos cruciales en que el espíritu humano quiere unirse a Jesús pero, las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas han ahogado las enseñanzas del Maestro y ¡No dará fruto! Es la pérdida de una gran oportunidad.

La respuesta de Jesús enfatiza la urgencia de seguirle, nuestra vida es corta, ¿Puedes calcular cuánto? el tiempo para seguir a Jesús, es aún más corto que nuestro tiempo de vida porque, no empezamos el día que nacimos, sino el día (si tú aceptas), en que a través de alguien o de una circunstancia, Jesús te replique: -Sígueme.   

Mira que... en alguna parte entre el verso veintidós y el veintitrés, este aspirante desaparece; para muchos muertos espirituales la vida financiera es más importante, él tenía el dinero en su mente: “Muerto para Cristo, vivo para el mundo”

Si decidiera seguir muerto en vida (como lo hizo), es apenas natural que siguiera entre los muertos y se ocupara de las cosas de ellos; más, si decides vivir para Cristo, recibirás “herencia eterna”, "vida eterna" y lo terrenal perderá su importancia:

Marcos 9:29-30 –Les aseguro –respondió Jesús- que todo el que por mi causa y la del evangelio haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más ahora en este tiempo (casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones) y en la edad venidera, la vida eterna


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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní

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