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martes, 3 de noviembre de 2020

ICEBERG

¿A qué compararías un iceberg?

Los del Titanic creyeron que era algo inofensivo, la verdad, pareciera que un iceberg no fuera muy grande porque sobresale del agua solo el 12% de su volumen total y, de hecho, su parte sumergida, el 88%, puede alcanzar dimensiones enormes.

Si lo comparas con esta vida, te diré, que el promedio de las personas se enfoca en el 12%, generando así, una mentalidad a corto plazo.

Para que aproveches tu vida al máximo debes mantener una visión completa, la parte que está delante de tus ojos y la parte que es invisible, la espiritual, tu eternidad y que de hecho es la parte fundamental que durará muchísimo más tiempo, como te digo, ¡una eternidad!

¡La vida es mucho más que vivir sólo el momento!

Hummm, ¿Cómo será la eternidad con Dios? En realidad, nuestra mente finita no alcanza a imaginar toda la maravilla y la grandeza de la vida celestial; sería como tratar de explicarle la existencia del cosmos a tu mascota, no tenemos las palabras que puedan transmitir lo que será la experiencia de la eternidad.

Juan 14:1 En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar.

El Señor Jesús te está dando algunas revelaciones de tu eternidad en Su Palabra, en este instante ya ha preparado una vivienda celestial para ti.

Te volverás a encontrar en el cielo con tus seres queridos, que fueron creyentes en Jesucristo; serás libres de todo dolor y sufrimiento y, además, recompensado, recompensada por tu fidelidad en la tierra, serás puesto a cargo de mucho más y con seguridad, que tus nuevas asignaciones te agradarán enormemente, ¡No estarás acostado flotando sobre las nubes al sonido de tu arpa!

¡Cuando tienes en cuenta tu eternidad, tus principios y valores cambian! Eso te da la sabiduría para manejar tus relaciones, tus circunstancias, administrar tu dinero y el rápido paso del tiempo; de repente muchas de las actividades, metas, incluso problemas, que parecían muy importantes, se volverán triviales.

Estar al día con la moda, con las tendencias del mundo, equivale a tener en la mira solo la parte visible y podrías olvidarte de hacer lo correcto, te darías el gustazo de dedicarte sólo a ti mismo, a ti misma, creyendo que a la larga tus actos no causaran consecuencias.

Ahora bien, si la muerte no es tu fin, no tienes por qué temerla, es más bien tu transición al disfrute de una relación ininterrumpida con Dios, sin límites y sin fin.

¡Cuanto más te acercas a Dios, más pequeñas se ven todas las cosas!


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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní

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