¿Sabes que, si te detienes un momento y miras hacia atrás, a los sucesos
que han pasado en tu vida, tal vez te asombres al darte cuenta que, en momentos
puntuales, siempre hubo personas que como agentes catalizadores iniciaron o
provocaron circunstancias por las que tu vida, cambió de rumbo?
Recuerda…
esos encuentros casuales, ese momento preciso en que te cruzaste con alguien o esa
persona desconocida que a primera vista te impresionó; o una voz nueva que se
quedó grabada en ti o la coincidencia de haber estado en el mismo lugar, en el
momento adecuado y perfecto en el que recibiste la ayuda, la intervención
inesperada de “ese catalizador” que, con su punto de vista diferente y
sabio, que con su capacidad o su experiencia, que con su posición social o
económica, impulsó de manera inminente un resultado en tu vida, en tu profesión,
en el desarrollo de un proceso, en la toma de decisiones con las que diste un
giro total.
Muchos
podrán llamar a esto, encuentros fortuitos, destino, azar,
suerte; pero tú sabes que tienes una explicación a todos esos eventos y
circunstancias que definitivamente, te era imposible haber orquestado por ti
mismo.
Salmo 37:23 El SEÑOR afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir.
Ese
momento oportuno, esa influencia adecuada que, a no ser por la intervención del
Único Dios verdadero, no habría llegado hasta ti.
Como
sucede en la película Dangerous Minds, (Mentes Peligrosas), tiempo
después que la maestra Johnson aceptara enseñar en la escuela Secundaria
Parkmont, dijo: “Aquel primer día fue la locura total, se portaron como si yo
no estuviera presente” Sin embargo, volvió al día siguiente con gran
resolución y les dijo: “Soy demasiado joven para jubilarme y demasiado tenaz
como para renunciar” Por encima de las situaciones terribles que muestra la
película, se ganó a los estudiantes por su profunda fe en ellos. Y cuando ya ha
logrado captar su atención, es admirable la frase con que les habló: “Conozco
sus nombres porque ustedes son importantes para mí” Wow… ¿te suena
familiar?
Como
El Eterno catalizador divino, -si puedo nombrarle así-, al amanecer de
cada día, Él permite la persona, la enseñanza, la circunstancia que continúa
sumando maravillosamente a tu crecimiento y fortalecimiento. Para Nuestro Dios,
cada día es la grandiosa oportunidad y hace una diferencia en tu vida, porque
te conoce por nombre y eres el motivo de Su amor.
Obviamente
que en tu entorno existen catalizadores positivos y catalizadores negativos,
pero mira que ser defraudado por algunos no debería impedirte creer en
las personas. ¿Por qué deberías generalizar y cambiar tu actitud por causa de
apenas unos? Como alguien diría: “Es mejor pecar por excesiva gracia
que por excesivo juicio” Porque mira…
Salmo 37:24 podrá tropezar, pero no caerá, porque el SEÑOR lo sostiene de la mano.
Los
incidentes, conflictos o limitaciones que enfrentes, quizá no te hagan sentir
bien y más bien, te parezcan un fracaso o una tragedia, Dios puede convertir
todo ello, en los catalizadores que te moldeen, te posicionen y te equipen para
una vida mejor y más productiva. Con seguridad estarás renaciendo a
oportunidades que surgieron a partir de ese momento crucial de dolor o de profunda
emotividad.
Además, recuerda que, a su vez, la vulnerabilidad de tus heridas será el catalizador que salvará a otros y les dará enfoque. Mira que, es muy recomendable pedirle a Nuestro salvador: "Enséñame a dejar de sentirme víctima y guíame a ser un catalizador eficaz en la vida de alguien más"
Salmo 138:8 El SEÑOR cumplirá en mí su propósito.
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Un buen maestro guía por el camino correcto a sus alumnos, gracias por tan excelente devocional
ResponderBorrarBendiciones Raquelita gracias
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