Génesis 3:9 Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo: -¿Dónde estás?
¿Dónde
estás? lamentablemente, este lugar donde el interrogado se encontraba, era terreno peligroso.
El lugar donde te encuentras, espiritual, emocional o
familiarmente, es definitivo para lo que sucederá a continuación en
tu vida.
Génesis 3:8B entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera.
¡Se alejaron de Dios! voluntariamente habían decidido salir de Su presencia y
además, esconderse para no estar al alcance de Su mirada. ¡Cuánta ingenuidad o cuánta rebeldía! Después de pecar hubiesen podido correr arrepentidos a los
brazos del Padre, no esperar a que Él los buscase sino, apresurados buscarle
para confesar y ser restaurados.
Las
consecuencias siguientes tú las conoces bien, Adán culpó a Dios y se volvió también en contra
de Eva; vergonzosamente fueron echados, no sin antes escuchar de boca de Dios
las sentencias con las que tanto la humanidad y la tierra vivimos y gemimos
hasta el día de hoy; definitivamente era un mal lugar intentar esconderse de
la mirada de Dios.
Génesis 22:1 Pasado cierto tiempo, Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: ¡Abraham!
–Aquí estoy- -respondió.
Abraham sí estaba en el lugar adecuado, ¡En La presencia de Dios! a Su alcance, a Su
vista, disponible, su oído siempre atento, a tal punto era su comunión y
cercanía con el Padre que, podía escuchar Su voz con claridad, y entonces, su
respuesta fue una consecuencia natural: “Aquí estoy”
Estar en La
Presencia de Dios, no sólo le ayudó a contestar de manera inmediata sino que le
había empoderado de la fe y la actitud obediente para cumplir la misión que le
sería encomendada, de no haber sido así, Abraham, el padre de la fe, hubiera
fracasado.
Génesis 22:12 El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo,
y le dijo: -Como has hecho esto, y no me has negado a tu único hijo, juro por
mí mismo –afirma el SEÑOR- que te bendeciré en gran manera, y que multiplicaré
tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Además,
tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos.
¡Cuán incalculables
bendiciones en La presencia del Padre! Dios ha jurado bendecir a quienes permanecen
en Su presencia, y no sólo bendecirles, sino también, poner en ellos un
corazón íntegro y un espíritu renovado, a fin de que podemos honrarle,
obedecerle y gozarnos en Su gran amor.
En una escala de 1 a 10,
¿Qué tan cerca estás tú del Padre?
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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní


Bendiciones
ResponderBorrarAmén, bendiciones también para ti!
BorrarCon pena .creeo que estoy en un 7 .gracias por su debosionales.me son de mucho ánimo para seguir adelante gracia
ResponderBorrarAmén. ¡Ánimo... siempre podemos seguir avanzado!
BorrarPrecioso msj Dlb amada Pastora.
ResponderBorrarAmén, igualmente, bendiciones para ti!
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