Parece que John Wesley hacía muy buenas preguntas…
En las oportunidades en que recibía en su casa a los jóvenes que estaban siendo probados en la predicación, les hacía dos preguntas:
Al escucharte… – ¿Se ha convertido alguien?
– ¿Se ha enojado
alguien?
Si la respuesta era negativa, les decía que no creía que el Señor les
hubiese llamado a predicar el evangelio y les enviaba a hacer otras cosas.
Cuando el Espíritu Santo redarguye de pecado, suceden dos cosas: las personas
se convierten o se enojan.
Y es del todo cierto porque…
“La enseñanza dice: "Este es el camino
que debes seguir", mientras que la exhortación te dice: "Yo te
ayudaré a ir por ese camino"
Así mismo, el maestro se enfoca en el significado y análisis de la Escritura, mientras que
el exhortador, te ayuda en la aplicación práctica de la
enseñanza en tu día a día.
Dime, cuando tú necesitas un poco de ánimo, ¿tienes una persona en
particular a la que recurres? ¿y luego de esa conversación sales reconfortado
y con fuerza renovada para seguir adelante? Hum… lo más seguro es que esa
persona tenga el don de la exhortación.
El exhortador, por excelencia, en la Escritura, es Bernabé…
Hechos
4:36
José, un levita natural de Chipre, a quien
los apóstoles llamaban Bernabé (Qué significa: Consolador)
Tal sería el don de José, éste levita, que su don lo convirtieron en su nuevo
nombre, Bernabé, consolador o hijo de consolación,
No se puede ser exhortador sin ser empático con aquellos a quienes
escuchamos; sin que esto signifique que la exhortación sea pasiva ante el pecado, por el
contrario, hace caer en cuenta del pecado, del error o la equivocación.
Más allá de infundir esperanza bíblica y de brindar apoyo y ánimo, la
exhortación es un don que permite aconsejar con sabiduría, hablar la
verdad en amor, ayudar en el camino del perdón y ser facilitador en la
restauración.
El don de exhortación, brilla tanto en público como en privado y es fundamental
en consejería, en predicación, en el arte de mentorear y muy importante, en la
dirección de equipos, grupos o ministerios.
La más grande descripción que la Escritura hiciera sobre Bernabé, está en...
Hechos
11:22 La noticia de estos sucesos llegó a oídos
de la iglesia de Jerusalén, y mandaron a Bernabé a Antioquía. Cuando él llegó y
vio las evidencias de la gracia de Dios, se alegró y animó a todos a hacerse el
firme propósito de permanecer fieles al Señor, pues era un hombre bueno, lleno
del Espíritu Santo y de fe. Un gran número de personas aceptó al Señor.
¡Qué características las de Bernabé! Un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de Fe.
La exhortación, lejos de ofrecer ilusiones vagas, guía a acciones concretas, desafiando al creyente a hacer lo que tiene que hacer, afirmando la obra de Dios en él e inspirándole a convertirse en el hombre o la mujer que Dios planeó que fuera.
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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní


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