La
familia de Jesús era de Nazaret, donde José tenía su carpintería, entonces,
¿por qué Jesús nació en Belén?
Por
aquellos días, el César, quiso que fuera censada toda persona que estuviera
bajo el dominio romano a fin de imponerles más impuestos para continuar enriqueciendo
el tesoro y el dominio del Imperio y, efectivamente, este César, que tomó el
título de Augusto y que fuera uno de los gobernantes romanos más despiadados, ejerció
su autoridad y emitió tal edicto.
Así,
que José y María, los padres de Jesús, tuvieron que hacer ese pesado viaje, a
riesgo de la vida de la madre y del bebé en su vientre, desde Nazaret, en el
Norte, hasta Judea y luego hasta Belén, a unos nueve kilómetros de Jerusalén,
para poder registrarse y ser contribuyentes.
Así,
se pudiera decir que, a causa del edicto de Augusto César, Jesús nació en Belén,
pero sería darle demasiado crédito al César y restarle a la soberanía de Dios,
por que mira que siete siglos
antes que el César naciera y que emitiera su edicto, un profeta menor en el
pequeño Israel, recibió la Palabra de Dios acerca de este pueblo de Belén y la pronunció:
Miqueas 5:2 Pero de ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes
de Judá, saldrá el que gobernará a Israel; sus orígenes se remontan hasta la
antigüedad, hasta tiempos inmemoriales.
Nota que, desde la antigüedad, primero fue
dicho el edicto del Dios Omnipotente, del Dios que marcó los límites y la
duración del imperio del César y que determinó ese día particular, en ese lugar
específico, para que ocurriera la encarnación de Su Hijo Amado.
¡Fue debido al edicto del Padre que Su hijo nació
en Belén!
¿Por qué, en Su soberanía, eligió ese pequeñísimo
lugar para que naciera el Mesías?
Dios preparó la historia, el pleroma de
Dios, ese momento justo, no fue un segundo antes ni un segundo después, Jesús
nace en Belén en la plenitud del tiempo del Padre. ¿Te asombra lo meticuloso de
las circunstancias? tarde para que sus padres no encontraran una habitación y apenas, para que solo estuviese disponible ese humilde lugar, un establo en
Belén.
Belén, “Casa de pan”, el sitio natal de la
dinastía davídica, la afamada Ciudad de David, donde el Profeta Samuel le había ungido, había quedado en la oscuridad; además que desde la caída del Reino del Norte, ningún rey de la línea de
David volvió a ser gobernante, hasta que siglos más tarde, la casa es renovada, el
reino restaurado al nacer allí, el Príncipe de Paz y el Gobernante de toda la
Tierra.
Y tú sabes que es precisamente, el dominio de este Gobernante Divino lo que te permite llevar una vida confiada y sin temor... ¿vives bajo Su gobierno y amparo?
¡A Él sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad!
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