Jeremías 17:9 Nada hay tan engañoso
como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?
1. El corazón se puede endurecer:
Hebreos 3:7-8 Por eso, como dice el
Espíritu Santo: “Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón como
sucedió en la rebelión, en aquel día de prueba en el desierto.
El pecado repetitivo tiene la
capacidad de endurecer el corazón, similar a cuando usas tus manos para hacer un
oficio que te irrita la piel, en las primeras ocasiones puede ser doloroso,
más, luego de hacer dicha labor con cierta frecuencia, la piel va desarrollando
un endurecimiento natural que hace que puedas desempeñar dicho oficio sin que
ya cause irritabilidad, ni siquiera enrojecimiento.
Igual ocurre en el corazón, en aquellos
pecados iniciales puedes sentir temor y hasta dolor en tu alma, sin embargo, cuando
los repites una y otra vez, experimentarás menos temor, hasta que por último, no te producen ni la más mínima inquietud. No
hay nadie que haya dado el primer paso hacia el pecado sin sentir antes la
advertencia de su corazón y, si a pesar de ello continúa, se te convertirá
en un pecado habitual.
Síntoma: El pecado repetitivo.
2.
El corazón se puede insensibilizar:
Salmo 119:70 El corazón de ellos
es torpe e insensible, pero yo me regocijo en tu ley.
Insensible, indiferente. ¿A quién le gusta sentir dolor? Pero mira que el dolor nos protege y nos advierte de cosas
peores; nos duele porque las células nerviosas están enviando un mensaje
de alerta al cerebro; el cerebro se entera de que ocurre algo anormal y te avisa para que busques una solución.
Un órgano se vuelve indiferente
al dolor cuando pierde o no tiene buena comunicación con el cerebro; el corazón
se vuelve insensible cuando no tiene o
ha perdido comunicación con Jesucristo. En principio siente dolor al ver el
sufrimiento de otros, luego esto va cambiando y deja de importarle lo que
sucede en su entorno. ¡Se insensibiliza a la Palabra de Dios, a Su alabanza, al compañerismo entre hermanos!
Síntoma: Desinterés.
3.
El corazón se vuelve rebelde:
Jeremías 5:23 Pero este pueblo
tiene un corazón terco y rebelde; se ha descarriado, ha sido infiel.
¡Rebeldía es saber qué obedecer pero hacer lo contrario! La rebeldía es
desobediencia, resistencia, incluso oposición. La rebeldía nubla las
opiniones, los razonamientos, hace del grito su argumento, polariza los sentidos,
anula toda buena voluntad y deja afuera la reconciliación.
Es sentir la mano del Padre sobre tu
hombro y salirse de ella para optar deliberadamente por el camino que conduce lejos
de Él.
Síntoma: Altivez.
4.
El corazón se puede volver inconstante:
Santiago 1:6-7 Pero que pida con fe,
sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de
un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa
alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace.
Personaje inestable y
ambivalente de carácter débil, sin firmeza; cambia de opinión con facilidad y
bastante frecuencia. Sinónimo de irresponsabilidad. Continuamente está empezando nuevos proyectos pero los abandona rápidamente, aún sin que haya obstáculos, sólo abandona porque tiene debilidad de carácter.
Como vacila entre la fe y la
incredulidad, Dios es bastante claro: “No piense que va a recibir cosa alguna del Señor” Pues Él anhela hombres
y mujeres de carácter firme.
Síntoma: Infidelidad espiritual.
¡Haz de tu corazón una habitación
agradable para el Espíritu del Señor!
Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios,
un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.
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Raquel Toro
Amanece en Getsemaní


Q bendicionnn
ResponderBorrarBendiciones
BorrarAmén Cristo Jesús ✨️👑💖🙌🙇🏼♀️ Excelente y muy necesario msj 💖🙏
ResponderBorrarAmén, Bendiciones!
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