Después de casi cien años, todavía se escucha y se comparten imágenes sobre
el antiguo slogan que una vez usara Coca-Cola y que decía: “La
pausa que refresca”, en su original: “The pause that refreshes”
El poder de hacer una pausa… esa es la Ley
de la Reflexión.
Pausarte y reflexionar es sumamente provechoso, de hecho, tiene
mucho más valor que la motivación, ¿por qué? Porque te permite asegurarte de
que, sí vas por el camino correcto, al fin de cuentas, si alguien va por el
camino equivocado, no necesita motivación, necesita parar, reflexionar y
cambiar el rumbo.
Durante cientos de años se ha dicho que “la experiencia es una maestra
dura” en el sentido de que, aprendemos primero por el error y luego lo
convertimos en lección; hoy podemos mejorar la afirmación: “la
experiencia evaluada es la maestra de todas las cosas”
Así que una pausa para reflexionar te ayuda a hacer la valoración
correcta de un suceso, una conversación, una lectura, en fin; mira que muchos
no aprenden más de sus experiencias porque no dedican tiempo para pausar y
reflexionar.
Precisamente en Salmo 67, en
sus apenas siete versos, es dividido en tres partes por la palabra Selah.
Selah es una instrucción en la lectura del
texto que significa algo así como "deténgase y escuche"
Salmo 67:1-2 Dios nos tenga compasión y nos bendiga; Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros,
Selah
Para que se conozcan en la
tierra sus caminos, y entre todas las naciones su salvación.
La mayoría leemos o escuchamos tan a prisa que,
precisamente la palabra Selah, es algo que saltamos, hoy nos damos
cuenta que es la invitación a detenerse y reflexionar.
El primer renglón del Salmo es una oración congregacional pidiendo la aprobación
de Dios y Su bendición y continúa en el segundo renglón, con la bendición aarónica, donde el
resplandor del rostro equivale a la “sonrisa de Dios” Y enseguida viene
Selah…
¿Alguna vez has reflexionado el “para qué” querría Dios
concederte bendiciones? Puedes leerlo enseguida de Selah…
Hum… ¡La bendición tiene un propósito misionero! Sí, la bendición de
Dios para Su pueblo captará la atención de las demás naciones. ¡Que la tierra
sea llena del conocimiento de Quién es Dios, y Su salvación, -posible para
todos los hombres- los lleve a vida eterna!
¡Oye! Es el deseo de Dios bendecirte y que tu familia, tus vecinos, tus
compañeros, tus colegas, todos, lo noten… y así se cumpla, que vean resplandecer
Su rostro sobre ti.
Por favor, identifica o crea un lugar donde pensar, reflexionar, analizar…
Tómate el trabajo de crear ese
lugar, de programar estar unos minutos allí, para enriquecer tus ideas,
validar tus argumentos, en fin; como uno de mis maestros dice, “un
minuto de pensamiento vale más que media hora de charla”
¿Deseas apoyarnos financieramente?
Puedes ofrendar desde PayPal en el siguiente enlace o desde Nequi en el
QR:
https://www.paypal.com/donate/?hosted_button_id=D3B95LCK35FBY
Gracias por apoyarnos en la difusión del evangelio.
Raquel Toro
Amanece en Getsemaní

No hay comentarios.:
Publicar un comentario